Reseña: The Dark Knight Rises

Reseña: 'The Dark Knight Rises'

Reseña: 'The Dark Knight Rises'

Reseña: 'The Dark Knight Rises'

Rafael Cores y Julio Llerena analizan la última película de la trilogía de Christoph...

Rafael Cores y Julio Llerena analizan la última película de la trilogía de Christoph...

Temp. Season 2012 | 07/23/12 | 03:26  | TV-PG
ENG
ESP
Comparte
Share
Me gusta
Like
Agregar a Mi Lista Agregado a Mi Lista Add to watchlist Added to watchlist
Lenguaje
Language

Comparte

Share

Enviar un mensaje

Send a message

Envía Send your message

Enlace

URL

Codigo

Code

Acabas de ver...

You just watched...

CINE CINE

Reseña: 'The Dark Knight Rises'

Reseña: 'The Dark Knight Rises'

Mostrar nuevamente
Replay
Comparte
Share
Me gusta
Like
Agregar a Mi Lista Agregado a Mi Lista Add to watchlist Added to watchlist

Share

Compartir

Enviar un mensaje

Send a message

Envía Send your message

Enlace

URL

Codigo

Code

3
Pausar auto-play Pause auto-play
Siguiente
Up Next
Rafael Cores y Julio Llerena analizan la última película de la trilogía de Christopher Nolan sobre Batman, el Caballero Oscuro.
07/23/12 | 03:26 Disponible hasta 07/23/12

Por Julio Llerena
Sígueme en Twitter

A

Si para los fans pasaron cuatro largos años desde The Dark Knight hasta la tercera (y, por cierto, última) entrega de la saga, el tiempo pasó dos veces más lento para Bruce Wayne.

En The Dark Knight Rises, el multimillonario lleva ocho años recluido en su mansión sin más contacto con el mundo que Alfred, sumergido en un luto pertinaz por la muerte de Rachel Dawes y con el traje de Batman guardado indefinidamente tras haberse autoculpado por la muerte de Harvey Dent en la cinta previa.

Ya sin la amenaza del Joker, y en presumibles tiempos de paz, el villano de turno, Bane, aparece para acabar con Ciudad Gótica y levantar una sociedad nueva y libre de sus taras sobre sus cenizas.

Christopher Nolan cierra el círculo de una saga que fue in crescendo en sus primeras dos partes y que en esta encuentra un clímax rotundo, con un Caballero Oscuro que es puesto a prueba contra fuerzas mucho más poderosas que él: un villano en mucho mejor forma y sus propios demonios que, durante años de reclusión, han terminado por cercarlo.

Aclaremos: esta no es una película sobre el villano. Si en la anterior el peso de la historia cayó sobre los hombros del soberbio Joker de Heath Ledger, en esta Nolan vuelve sobre el héroe. Y en buena hora, porque Christian Bale se muestra más cómodo que nunca, justo cuando más lo necesita: esta vez su personaje pasa, en buen cristiano, las de Caín.

Tom Hardy está a la altura del desafío, pero su papel, Bane, no tiene ni de cerca la profundidad y la simpatía del Guasón. Sin embargo, el perfil bajo del villano le funciona bien a un director que es, sobre todas las cosas, un narrador de historias. (Algunos giros dramáticos te harán sentir uno que otro deja vú de cosas que vimos en Memento, Inception y hasta en la seminal Following).

La reinvención de Batman como un personaje que, con cierto esfuerzo, podría habitar entre nosotros (el desmarque de las payasadas de Batman Forever y Batman & Robin) le ha servido a un realizador que ha usado al Hombre Murciélago como un pretexto para reflexionar sobre la culpa, el desarraigo y el papel del individuo y de la masa en la resolución de los problemas de la sociedad.

Acaso esta ambición es el lado flaco de la película: el que mucho abarca poco aprieta, digamos. Algunos cabos quedan sueltos, sobre todo durante la toma de Ciudad Gótica a manos de Bane y su pandilla terrorista. Pero los baches del guión tienen también su superhéroe: Hans Zimmer, el autor de una banda sonora que hila la historia y no deja que se caiga nunca.

Pero la película, al fin y al cabo, destaca en sus historias individuales. Morgan Freeman y Gary Oldman sobresalen como siempre, mientras que Michael Caine entrega un Alfred Pennyworth que ya no es un mayordomo consejero sino la conciencia del fan, una figura paterna desesperada (literalmente hasta las lágrimas) por proteger a Bruce Wayne de sus propias culpas, los demonios que lo persiguen desde que vio morir a sus padres en un callejón de la ciudad.

Pero el personaje que más seguramente quedará en la memoria del público es el del actor Joseph Gordon-Levitt, John Blake. Su papel del policía que todavía cree en Batman —y que se compromete de un modo personal con los problemas de Ciudad Gótica— condensa lo que Bruce Wayne quiso conseguir con la creación de su álter ego: inspirar a la gente de a pie a luchar contra la adversidad aun cuando las posibilidades de éxito son escasas.

The Dark Knight Rises podría ser perfectamente el mejor episodio de la saga, algo que sin duda será tema de debate (¿cuál es tu favorita de las tres?) en los próximos días o meses, y, de hecho, en la próxima temporada de premios. Pero aunque no lo sea, no perdamos esto de vista: pocas veces en una trilogía la última parte es candidata tan sólida a la mejor del conjunto.

Y esto nos lleva a la mala noticia de la cinta: no habrá cuarta parte, por lo menos no con Nolan. Sí, ya lo había dicho, pero los que ya no se imaginaban a Batman sin el director inglés tendrán que ir haciéndose a la idea. Podrá regresar Bale como el Caballero Oscuro, pero Nolan dejó bien claro en The Dark Knight Rises que cerró para siempre un capítulo en el que levantó la barra del cine de superhéroes a una altura épica y difícil de superar.