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Sarah Shahi: "Me agarres donde me agarres, tengo curvas"

Sarah Shahi

Sarah Shahi.

- Getty Images

Bullet to the Head

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"Sly parece que puede matarte con la mirada, pero en realidad es un tipo muy muy gracioso"


Sarah Shahi nació y se crió en Euless, Texas, sintiéndose fea porque no era rubia ni tenía los ojos azules, aunque su padre de origen español y su madre iraní le decían que lucir diferente no tenía nada de malo. Ahora, recién cumplidos los 33 años, esta bomba de sensualidad triunfa en el cine y en la televisión y, por fin, se siente cómoda consigo misma.

“Me agarres donde me agarres, tengo curvas”, asegura la actriz que el 1 de febrero estrena Bullet to the Head, una película de acción protagonizada por Sylvester Stallone en la que también participan Christian Slater, Sung Kang y Jason Momoa.

“Es una película de acción diferente”, asegura Shahi. “Tiene reminiscencias de los clásicos de acción de los 70 y los 80, incluso del film noir. El director Walter Hill logró una estética especial y luego está Sly (Sylvester Stallone) haciendo lo que a todos nos gusta que haga”.

La trama transcurre alrededor de la figura de Jimmy Bobo (Stallone), un brutal asesino a sueldo en busca de venganza por la muerte de su compañero de fechorías. En su camino por acabar con la mafia de Nueva Orleáns, incluida la policía local, encontrará un poco probable aliado en el detective de Los Angeles Taylor Kwon (Sung Kang).

Shahi es en el film Lisa Bobo, la hija del protagonista, que de vez en cuando tiene que curarle las heridas.

“Sly es increíble. Trabajar con él fue un sueño. Llegar cada día al set y tener delante a Rocky Balboa, ¡que es tu padre! Sly parece que puede matarte con la mirada, pero en realidad es un tipo muy muy gracioso. Encantador, generoso, con los pies sobre la tierra”, asegura.

Nueva Orleáns confiere a la película una estética peculiar, “sexy, sucia”, en palabras de Shahi, que se enamoró de la ciudad y de su “mística”.

“Dejé mi corazón en Nueva Orleáns y no sé si lo recuperaré alguna vez”, exagera la actriz, que hasta ahora ha trabajo más en televisión que en cine.

“El ritmo es cine es mucho más lento. En televisión se graban de 6 a 10 páginas al día. En una película, unas 3. Pero lo importante es el material. Busco buenos guiones, y hoy en día hay muy buen material en la televisión”, comenta.

“Pero si no necesitara el dinero, quizá estaría haciendo teatro de Shakespeare en un parque”.

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