La vuelta al mundo en 80 días

La nueva versión de Around the World in 80 Days se compara inevitablemente con su predecesora de 1956. Algunos puntos la favorecen, otros tal vez no.

Para comenzar, Jackie Chan se ha convertido en un ídolo de las generaciones más jóvenes y es, sin duda, el mayor atractivo de la película. Su combinación de comedia y artes marciales era ideal para el filme, aunque requirió un proceso de adaptación: un chino en lugar de un mexicano, porque su papel de Passepartout lo tenía originalmente Mario Moreno Cantinflas, por el cual se ganó un Globo de Oro al Mejor Actor en 1956. Ahora ves a Chan practicando las artes marciales, cuando antes era Cantinflas toreando en España o metiéndose en aprietos a causa de las vacas sagradas en la India. Consigue aquí el DVD.

No es que uno sea mejor que el otro, simplemente son distintos. Y no se puede vivir en el pasado. En cuanto a la parte visual, la nueva película tiene que ser superior, por razones obvias. Pero hay que recordar que la original obtuvo cinco premios Oscar de los ocho a los que estuvo nominada y es poco probable que la nueva sea candidata. Habrá que ver hasta dónde puede llegar la magia de Disney.

Los otros protagonistas de Around the World in 80 Days cumplen cabalmente su papel: Steve Coogan como el inventor Phileas Fogg, es tan flemático como lo era David Niven, aunque le queda camino por recorrer. La belga Cécile de France, en su debut en Hollywood, interpreta a Monique La Roche, la pintora francesa que se une al equipo en París y de la que Fogg finalmente se enamora. Originalmente, Shirley MacLaine era una princesa que se unía al viaje en la India y que conquistaba el corazón del aventurero.

En lo que la película de 1956 exageró fue en los cameos, apariciones especiales de estrellas de Hollywood: 46. El director Frank Coraci fue más sobrio, con sólo un puñado: John Cleese como un policía londinense, Rob Schneider como un vagabundo en San Francisco, el magnate británico Richard Branson como el dueño del globo de aire francés con el que prosiguen su viaje, Owen Wilson y su hermano Luke, como los Hermanos Wright y, sobre todo, Arnold Schwarzenegger, quien logra burlarse de sí mismo como el príncipe turco Hapi, un papel que hizo siendo ya gobernador de California. Es una de las escenas más divertidas de la película.

No podemos dejar de lado a "los malos": el distinguido actor británico Jim Broadbent como el malévolo Lord Kelvin, quien desafía a Fogg a emprender el viaje alrededor del mundo pero lo sabotea constantemente para ganarle la apuesta.O el escocés Ewen Bremmer, como el corrupto y desafortundado Inspector Fix, y el actor británico Ian McNeice como el torpe Lord Kitchener. Y cómo olvidar a la Reina Victoria, encarnada por la galardonada actriz Kathy Bates: perfecta en su papel. Todos los estereotipos están en su lugar.